Yoga World


Número 1

 


LA TRADICIÓN 1ª Parte

india5 La esencia y origen de toda tradición es la continuidad. Para entender esto, todo lo que hemos de hacer es observar la naturaleza, de donde se pueden extraer algunos de los mejores ejemplos. Los planetas, las estaciones, las plantas, los animales, los minerales y los seres humanos están todos regidos por una serie de reglas que la naturaleza ha constituido en forma de tradición. Estas pautas nunca cambian. ¿Acaso se han despertado alguna vez para encontrar que el sol no ha salido por la mañana o que la luna no ha iluminado la noche?

 

No, de ninguna manera. Hay incontables ejemplos que demuestran la total y absoluta continuidad en las tradiciones de la naturaleza.
El propósito de la tradición es trasmitir el conocimiento útil. Todo lo que conocemos hoy de nosotros y el mundo en el que vivimos es gracias a las tradiciones formuladas a lo largo de las épocas por diferentes civilizaciones. En consecuencia, en el mundo conviven hoy una gran variedad de tradiciones, ya sean sociales, culturales, religiosas, educativas, espirituales, económicas o bélicas. Gracias a estas tradiciones, el hombre actual está más adelantado que su antecesor, el hombre primitivo, puesto que tiene una gran cantidad de información útil. Esto ahorra tiempo, esfuerzo y permite que el progreso en las distintas facetas de la vida sea mucho más rápido. Muy a menudo la tradición proporciona la clave para resolver problemas para los que no tenemos respuesta.

Las tradiciones dan estabilidad a la vida, una estabilidad que permite la continuidad, la evolución de la sociedad, el florecimiento de la cultura, los nuevos descubrimientos y el cumplimiento de nuevas hazañas. Las tradiciones de la naturaleza ejemplifican esta estabilidad. El hombre habría sido incapaz de alcanzar el actual nivel de desarrollo si la naturaleza hubiera sido errática y caprichosa en sus tradiciones. La palabra sánscrita para tradición es parampara*, un vocablo que también hace hincapié en la continuidad. Literalmente significa lo que era presente ayer, está hoy y existirá mañana. La clave para formar una tradición, por tanto, descansa sobre la homogeneidad. Si hay una interrupción, deja de haber tradición.

La interrupción de la tradición
Hay muchos factores que pueden provocar la interrupción de la tradición. Muchos de ellos son circunstanciales, como una invasión o una conquista, en las que nuevos gobernantes implantan sus tradiciones para reemplazar las viejas. La aceptación de estas nuevas tradiciones suele ir impuesta mediante medidas estrictas, de modo que no queda más remedio que seguirlas. Las migraciones son otro factor circunstancial importante para una interrupción en la tradición, y los nuevos horizontes traen inestabilidad y cambios en el estilo de vida. A menudo, debido a un entorno poco propicio, las viejas tradiciones han de ser dejadas de lado y finalmente caen en el olvido. Las nuevas generaciones que nacen y crecen en un entorno diferente adoptan las tradiciones de su lugar natal como parte de su herencia natural. En términos generales, estas interrupciones están causadas por accidentes en la historia. Hay otro tipo de interrupciones que se debe a defectos inherentes de determinada tradición que no pueden ser rectificados. Si la tradición no es perfecta, no es útil para los tiempos venideros; sólo es útil durante un corto período de tiempo y en una situación determinada, y cuando esta situación cesa, la tradición deja de tener sentido.

Cuando el origen de una interrupción en la tradición es un accidente en la historia, la tradición puede recuperarse en un momento favorable. No obstante, si la tradición es imperfecta se pierde para siempre y no puede ser restablecida, puesto que es natural conservar lo que es útil y descartar todo lo inútil e imperfecto.

india3india1

Visión y previsión, ingredientes esenciales
Además de la homogeneidad, hay otro aspecto esencial del cual depende la continuidad de una tradición, y es la previsión, la visión de futuro. Quienes constituyen las tradiciones no son personas corrientes como usted o como yo. Ellos han nacido para la grandeza, y cuando mueren dejan detrás una parampara. Ellos tienen la habilidad de prever el futuro y saber cómo se moldeará una tradición a medida que la sociedad evolucione. La sociedad no es estática, sino que cambia continuamente. ¿Quién sabe en qué dirección soplará el viento de aquí a dos cientos años? ¿Qué sentido tendrá entonces una tradición formulada cientos o miles de años atrás? ¿Degenerará, será abandonada o simplemente morirá?

Ésta es la razón por la cual las tradiciones más antiguas son las más sanas y estables: su antigüedad les proporciona profundidad. Resisten el paso del tiempo porque son perfectas y eficaces. Han soportado la embestida de los años y los estragos de la historia, y han alcanzado el siddhi*, la perfección, han llegado a ser sanatan*, eternas. Actualmente estas tradiciones sanatan son las que merecen una atención especial, puesto que han sido constituidas para la conservación de la vida. Estas tradiciones fueron establecidas por hombres con una visión profunda y una clara percepción del futuro. Es su regalo para la evolución ininterrumpida y continua de la humanidad.

La adaptación de las tradiciones
Para alcanzar esta categoría de eterna, es necesario que las tradiciones no sean sectarias. No deberían ser aplicables solamente a uno o dos grupos de personas sino a toda la humanidad. La vida es universal, la naturaleza de los problemas y las situaciones que afronta el hombre en su viaje por la vida es la misma en todo el mundo. Amor, ira, odio, ansiedad, inquietud, placer y pena son cualidades universales, existen en todos nosotros. ¿Hay alguna diferencia entre la ira de un ruso y la de un indio? No, ninguna. Las cualidades humanas son las mismas en todas partes, no importa a qué país, clase, credo o religión se pertenezca. ¿Existe algo conocido como dolor cristiano o placer hindú? Dolor es dolor y placer es placer, no importa quién y en qué parte del mundo se sienta.

Una tradición basada en el conocimiento de la vida es capaz de ajustarse, adaptarse y reorientarse a medida que cambian los tiempos. No deja que la rigidez se establezca, no se estanca como el agua de una charca. En lugar de eso, fluye con la corriente como un río que lleva agua fresca en forma de ideas y pensamientos. Una tradición que no pueda cambiarse o adaptarse una vez formada no es una tradición útil. Las buenas tradiciones tienen la facultad de evolucionar y absorber nuevas ideas que la harán más perfecta y apropiada para el hombre. La rigidez es, sin duda alguna, otra causa de la interrupción y muerte irrevocable de las tradiciones.

india2

La tradición como herramienta de supervivencia de las civilizaciones
La tradición es importante porque es sinónimo de supervivencia. Las civilizaciones que mantienen y sostienen tradiciones limitadas en el tiempo también se encuentran con un destino limitado. ¿Dónde están las grandes civilizaciones del pasado? Borradas y olvidadas. Si existen es solamente en las páginas de la historia. La verdadera prueba para una tradición es la continuidad, y sobrevive solamente si es tan preciada que perderla significaría perder conocimientos sobre la vida.

Cada civilización tiene su propio y único dhara*, o flujo de pensamiento, a través del cual se puede rastrear las tradiciones que ha sostenido a lo largo de las épocas. Estas tradiciones dan a la civilización su propio y peculiar sistema de valores que las caracteriza y distingue de otras. Algunas civilizaciones tienen una mente guerrera y no piensan en nada más que en la invasión y la conquista. Otras son comerciantes por naturaleza y sólo piensan en términos de ganancia y pérdida. También las hay exploradoras, que van siempre a la búsqueda de nuevos horizontes y descubrimientos. Algunas son terroristas en pensamiento, palabra y acción y ven la vida solamente a través del cañón de una pistola. Otras son gitanas, siempre moviéndose de un lugar a otro sin una tierra que puedan llamar propia. Las hay que son filosóficas por naturaleza y observan la vida desde todos los ángulos, no sólo la vida manifiesta sino también la que sólo se insinúa. Esta inclinación de la mente es la que influye en las tradiciones y determina el comportamiento, las reacciones, las respuestas y, subsecuentemente, la longevidad de las civilizaciones.

Tradiciones de Bharatavarsha, la India original
Lo que hace que esta tierra llamada Bharatavarsha sea única es que aquí no son sólo una o dos tribus o gentes las que conocen y practican las tradiciones más antiguas conocidas sino que vibran y viven en todos y cada uno de los hogares. Incluso actualmente, después de haber pasado por tantas generaciones, estas tradiciones son virtualmente practicadas y conocidas en todas y cada una de las familias.

¿Quién pensó en las tradiciones? ¿Quién las preservó y las transmitió? Son tradiciones a las que debemos mucho, ya que nos hablan acerca de la vida y de cómo vivirla. No son sectarias, ni religiosas, son para todos. Son científicas y filosóficas. La filosofía que imparten explica cómo vivir la vida plenamente y conservar el verdadero propósito del nacimiento. La ciencia que promulgan es la manera y el método de impulsar la humanidad hacia esta realización.

Rishis y munis, los fundadores de las grandes tradiciones védicas
Son los antiguos videntes, los rishis y munis de los Vedas, con quienes tenemos esta deuda. Ellos observaron la naturaleza, la mayor fábrica de tradiciones de todos los tiempos, y se dieron cuenta de que la continuidad es el factor más importante para preservar una tradición. Ellos también supieron que esta continuidad no podría mantenerse a través de distintas razas o civilizaciones, puesto que éstas están sujetas a los vaivenes del tiempo. Pero las ideas y los pensamientos no tienen barreras y una vez han nacido, si se conservan cuidadosamente, pueden sobrevivir para siempre. Para transmitir estas ideas crearon la tradición más valiosa conocida por el hombre, el gurú parampara. Esta tradición es la gema más preciosa y maravillosa del tesoro de la tierra conocida como Bharatavarsha. Es una tradición sin par que asegura la continuidad sin interrupciones de las experiencias de los videntes védicos. El gurú parampara ha protegido las tradiciones y las ha traspasado a épocas sucesivas a pesar de los violentos tumultos de la historia de esta tierra. Es la verdadera guardiana de las tradiciones basadas en el mayor conocimiento supremo que fue transmitido a los videntes védicos en profundos estados de meditación.

india4

Atma, la base de las tradiciones védicas
La singularidad de la tradición védica es que el objeto de su análisis no es la materia sino el espíritu. Además, cuando se analizaba la materia se consideraba como una evolución del espíritu y no como una entidad independiente. Al darse cuenta de la impermanencia de la materia, la atención se enfocó hacia aquello que sobrevive después de su descomposición. Así, desde el principio las tradiciones védicas evolucionaron con el propósito de influir no sólo en la vida sino más allá.

Las experiencias meditativas de los rishis y munis revelaron que después de la muerte y descomposición del cuerpo hay algo en cada uno de nosotros que continúa viviendo. Durante toda la vida permanece como testigo, inspirándonos y, algunas veces, dejándose vislumbrar. Pero esta visión está fragmentada y no aparece como el flujo de consciencia constante ininterrumpida que es. Esto significa que dentro de nosotros está el que lleva a cabo las acciones y el testigo. Este testigo se conoce como chetana, consciencia o conocimiento, o mejor conocimiento consciente.

Para tener un vuelo seguro después de que esta consciencia haya dejado el cuerpo, durante la vida hay que construir un vínculo. Deberíamos ser capaces de identificarnos con nuestra consciencia tanto como nos identificamos con nuestro cuerpo y mente. Cuando el cuerpo muere y la mente se extingue, esta consciencia continúa experimentando dimensiones de existencia diferentes. Lo que hace a la vida humana distinta de otras formas de vida es que como humano uno puede conocer y experimentar esta consciencia en su propio cuerpo, sin morir. La existencia última es conocer la consciencia.

Esto significa que después de la muerte la consciencia se vuelve acorporal y se mueve como energía pura, pero no tiene forma. Al no estar restringida por atributos físicos, puede moverse en las diversas esferas que existen en tiempos y espacios diferentes, así como más allá del tiempo y el espacio. Estas esferas de existencia son conocidas como lokas* y hay siete: bhu-loka (plano terrestre), bhuvar-loka (plano intermedio), suvar-loka (plano divino), maha-loka (plano de los santos y siddhas), jana-loka (plano de los rishis y munis), tapo-loka (plano de las almas liberadas) y satya-loka (plano de la vardad última). Esto se hace sólo si se ha adquirido gati* o momentum (fuerza, velocidad) mediante las acciones ejecutadas durante la vida. Naturalmente ciertas acciones aceleran el momentum de consciencia, mientras que otras lo retrasan. Estas acciones pueden ser clasificadas aproximadamente como virtuosas o pecaminosas, pero para entender la virtud y el pecado tendremos que redefinir estos conceptos. Hay una concepción impuesta por la sociedad; todos conocemos qué es lo que la sociedad ha clasificado como virtud o pecado. Pero, curiosamente, cuando llega el momentum de la consciencia hay un conjunto completamente diferente de reglas que lo definen. La definición es una clasificación más científica, como oposición a los tonos morales y religiosos de los conceptos sociales. Este conjunto de reglas es conocido como dharma.


© Yoga World. All rights reserved. Reproduction in whole or in part in any form or
medium without express written permission from Yoga World is prohibited.