«Vivan en el espíritu de las enseñanzas de los Vedas, aprendan a discriminar entre lo permanente y lo impermanente. Sirvan al Ser en todo, persona y objeto, y acepten a los demás en su vida con los brazos y la mente abierta.»
Ésta es la esencia de los Vedas según Swami Sivananda.
¿Cuántos sabemos vivir en ese estado de unicidad? Aunque nos alegren las mil y una caras del Único, y aunque vivamos apasionadamente cada momento de felicidad y de desgracia, en lo más hondo de nuestro ser sabemos que estamos envueltos en un misterio, impenetrable aun para las mentes más lúcidas.
A algunos este misterio les produce ansiedad, a otros, alegría. ¿A qué se debe esa diferencia? ¿Qué es lo que de una manera sutil colorea nuestras acciones y relaciones cotidianas? Razones puede haber muchas, pero sería un ejercicio largo indagar en ello.
En este nuevo número os invitamos a reflexionar acerca de los caminos que siguen vuestros pensamientos, vuestros paradigmas y, con ello, cambiar su rumbo. El mero hecho de observarse, de ser testigo de uno mismo, es sorprendente; al hacerlo, nos damos cuenta de que la mayor parte del tiempo estamos viviendo la vida con ideas y paradigmas prestados, que no hemos ni siquiera hecho un paréntesis para reflexionar
y llegar a nuestras propias conclusiones en áreas vitales de nuestra existencia.
En las páginas que siguen también descubrirán cómo conservar el qi o prana, cómo evitar que caiga a la altura de la suela de los zapatos si no podemos escapar de las grandes ciudades las cuales, desprovistas de su propio qi, viven del ajeno. Conservando ese tesoro, nuestra energía vital, permanecemos libres de enfermedad en la medida de lo posible, luchamos contra los propios dragones, vivimos la vida como un pere-grinaje hacia lo más deseado, con alegría y dicha, y llenamos cada momento de anandam.
Descubran cómo canalizar esa energía en nuestro curso: Anandam.
Espero que encuentren respuesta a algunas preguntas eternas, y que éstas no sean sólo un conocimiento más, sino que sirvan para dar una nueva dirección a su vida.
Echen también un vistazo a nuestro viaje a la India para el verano próximo: un espacio para cuidar el cuerpo, la mente y, sobre todo, cómo no, el espíritu, en nuestro curso de yoga y meditación, allá, en el país de origen. Para los que no conocen la India será una gran oportunidad para descubrirla con gente de ideas afines, y para los que ya la conocen, nada mejor para abrir nuevos horizontes, físicos, psíquicos y espirituales.
Que el otoño les sea pródigo en colores y el invierno esté lleno de Sol.

.Ajanta
Suri